Revista interuniversitaria de formación del profesorado 2012, V. 26(2) N. 74
Permanent URI for this collection
Browse
Browsing Revista interuniversitaria de formación del profesorado 2012, V. 26(2) N. 74 by Issue Date
Now showing 1 - 11 of 11
Results Per Page
Sort Options
- PublicationOpen AccessDiversas miradas: democracia del amor(Universidad de Zaragoza, Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP), 2012) López Melero, MiguelAl hacer una presentación de esta monografía sobre Amor y Educación lo primero que deseamos destacar es que todos los autores que han colaborado en la misma coinciden en señalar que la educación es un acto amoroso que nos capacita para respetar al otro u otra como legítimo otro u otra en la convivencia. Sin aceptación del otro o la otra en la convivencia no hay educación, pero tampoco la hay sin la aceptación de sí mismo. La condición fundamental y básica para que el ser humano se desarrolle como un ser que aprende a pensar, que aprende a comunicarse, que aprende a sentir y que aprende a actuar, es el amor. El amar surge en el momento que abrimos un espacio a los demás, un espacio a las relaciones con otros u otras, porque supone ver y oír al otro sin prejuicios, sin expectativas, pero para que esto ocurra hay que estar dispuesto a hacerlo, hay que estar dispuesto a quererlo. Una vida sin amor no tiene sentido de ser vivida. Los seres humanos somos hijos del amor. Lo que nos hace seres humanos, según este punto de vista, es nuestro vivir como seres cooperativos y amorosos, con conciencia de sí mismo y con conciencia social, en el respeto por sí mismo y por los otros. Pero para ello –subraya Maturana (1997)– debemos abandonar el discurso patriarcal de la lucha y la guerra, y volcarnos en el vivir matrístico del conocimiento de la naturaleza, del respeto y la colaboración en la creación de un mundo que admite el error y puede corregirlo. Una educación que nos lleve a actuar en la conservación de la naturaleza, a entenderla para vivir con ella y en ella sin pretender dominarla, una educación que nos permita vivir en la responsabilidad individual y social que aleja el abuso y trae consigo la colaboración en la creación de un proyecto armonioso entre la naturaleza y el ser humano. Pero sólo si se vive en la biología del amor el individuo desarrolla el respeto a sí mismo y a los demás, así como una conciencia social. De acuerdo con esta teoría, compete al profesorado crear las condiciones necesarias para que el alumnado viva en la biología del amor educándose mutuamente, donde amor y conocimiento no son dos cosas alternativas sino que el amor es el fundamento de la vida humana y el conocimiento sólo un instrumento de la misma (MATURANA, 1994a). Lo más importante es que la educación sea capaz de crear las condiciones que permita a cada cual llegar a ser un ciudadano o una ciudadana culta, autónoma, responsable y, sobre todo, feliz. Por eso necesitamos una escuela pública apasionada por el conocimiento y por la vida (verdad), por el amor al otro u otra como legítimo otro u otra (bondad) y por saber vivir en el respeto a la diversidad como valor (belleza). Solemos decir que vivimos en la sociedad del conocimiento y de la incertidumbre y que necesitamos de docentes competentes y comprometidos moralmente con la educación. Profesionales que tengan claro qué tipo de ciudadanía necesitamos y cómo debemos formar a dicha ciudadanía. Nuestro pensamiento es que este compromiso con la educación sólo se podrá lograr si nuestro modelo educativo, además de posibilitar una ciudadanía competente intelectualmente, consiga un buen ciudadano o una buena ciudadana donde el amor al otro u otra como legítimo otro u otra en la convivencia sea el epicentro de su pensamiento y de sus acciones. No sólo necesitamos formar a la ciudadanía como personas intelectualmente cultas, sino moralmente buenas personas. En este sentido las propuestas de los diversos autores apuntan hacia un proyecto moral de educación que propicie una ciudadanía pensante, crítica y culta que sea capaz de problematizar la realidad más cercana. Una ciudadanía libre y responsable capaz de guiar éticamente sus comportamientos y sepa tomar decisiones y asumir la responsabilidades de sus acciones, incluso, en situaciones complejas.
- PublicationOpen AccessNeurociencia y educación: una mirada desde la biología-cultural(Universidad de Zaragoza, Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP), 2012) Ramírez Muñoz, SimónSin dudas la neurociencia y la educación son dos dominios que caminan juntos de manera disjunta no separada, y sin duda se sabe mucho de las particularidades de ambos dominios. Desde la biología del conocimiento (MATURANA, 1969) y la biología-cultural (MATURANA y DÁVILA, 2008) se introduce un nuevo marco epistemológico en torno a estas dinámicas que se correlacionan pero con sus propias coherencias operacionales. Este artículo muestra que el sistema nervioso opera distinguiendo configuraciones y no captando elementos de un medio independiente y que el fenómeno de la educación ocurre como una transformación en la convivencia.
- PublicationOpen AccessEducación en Derechos Humanos y Democracia(Universidad de Zaragoza, Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP), 2012) Mayor Zaragoza, FedericoVivimos en un mundo de una opulencia sin precedentes, difícil de imaginar hace sesenta años. Donde no sólo se han registrado notables cambios en el terreno económico, sino en lo social y en lo político. Vivimos inmersos en la cultura de los derechos humanos. La gran idea de la humanidad ha sido y sigue siendo conciliar la universalidad de los valores con las diversas culturas. La Segunda Guerra Mundial fue uno de los episodios más atroces para la Humanidad. Por ello, y como consecuencia lógica al final de la misma, muy a pesar de la tensión que había por lo que acababa de acaecer, se procedió al diseño de un sistema de gobernación mundial basado en la igual dignidad de todos los seres humanos. Eran necesarios para evitar una nueva guerra, es decir, para construir la paz, son necesarios unos nuevos puntos de referencia, unos nuevos asideros éticos que permitan a toda ciudadanía modificar un comportamiento secular basado en la confrontación. El fomento de la dignidad no es una utopía, al contrario, es una necesidad indispensable porque sin ella no pueden concretarse los derechos y deberes humanos de los que tanto dependen la seguridad, supervivencia y felicidad de todos y todas. La pedagogía de la educación en derechos humanos es asumir que todos los seres humanos somos diferentes en nuestras características pero iguales en dignidad y derechos y, por tanto, evitar la discriminación es la finalidad principal, ya que acepta y valora la diversidad como parte de la riqueza de las relaciones humanas. Así pues, del mismo modo que en 1945 se decidió elaborar una Declaración Universal de Derechos Humanos, sería apropiado ahora, en la debacle ética que están sufriendo Occidente y en particular la Unión Europea, una Declaración Universal sobre la Democracia, porque ha llegado el momento histórico en que la sumisión, el dominio de los pocos sobre los muchos, hemos de darlo por concluido.
- PublicationOpen AccessCuerpo, emociones, cultura(Universidad de Zaragoza, Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP), 2012) Angulo Rasco, José FélixEste trabajo es un primer paso en la indagación de las emociones y su importancia en la educación. Aceptando un enfoque naturalista de explicación, enfatizamos el papel fundamental del cuerpo y del cerebro para la generación de las emociones y su fundamento filogenético. Analizamos, con la ayuda de los trabajos de Antonio Damasio, la relación entre emoción y sentimiento. A continuación introducimos, de la mano de los estudios de primatología de Michael Tomasello, el papel de la cultura, la intencionalidad y las comunidades cognitivas en el desarrollo del homo sapiens, su sociabilidad, su educación y su evolución misma. Concluimos apelando a un enfoque complementario y naturalista para explicar y entender al ser humano: las trenzas de la vida.
- PublicationOpen AccessDiscurso Doctor Honoris Causa por la Universidad de Málaga(Universidad de Zaragoza, Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP), 2012) Maturana Romesín, Humberto
- PublicationOpen Access¿Educación, Educar o Convivencia?(Universidad de Zaragoza, Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP), 2012) Dávila Yáñez, XimenaSin duda todos vivimos y viviremos espacios en donde aprendemos el hacer y sentir de otros que conviven con nosotros, sin duda en algunos espacios decimos que aprendemos más que en otros pero, ¿cómo ocurre esto? Este articulo intenta revelar las dinámicas detrás del fenómeno del educar visto como transformación en la convivencia atendiendo a las dinámicas psíquicasemocionales de sentires de nuestra cultura que generan aprendizajes de distinto carácter involucrándonos y dándonos la responsabilidad y conciencia que nuestro vivir y convivir tienen sobre el fenómeno de la educación.
- PublicationOpen AccessLa conversación educativa: un acto amoroso(Universidad de Zaragoza, Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP), 2012) Bazdresch Parada, MiguelLa conversación como acto de lenguaje puede estar presente en el acto educativo y constituir una conversación educativa. Estas notas exploran las características de la conversación, de la conversación educativa y proponen el encuentro con el otro como indispensable para conversar y educar. La aceptación del otro implica el complejo sentimiento del amor por el otro a partir del amor propio. Se concluye que la educación considerada como transformadora de la persona hacia la autonomía tiene en la conversación educativa un acto amoroso capaz de colaborar en eses proceso de transformación.
- PublicationOpen AccessEmociones, lenguaje, amor y vida: un compromiso con la acción(Universidad de Zaragoza, Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP), 2012) López Melero, Miguel
- PublicationOpen AccessAmor y cuidado, claves de la educación para un mundo nuevo(Universidad de Zaragoza, Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP), 2012) Dolz, Alejandro; Rogero, JulioQuizás el amor y la fraternidad humana son dos de los elementos constitutivos del ser humano más inexplorados en nuestra sociedad y en nuestra escuela. La dimensión amorosa del ser humano se despliega en el cuidado mutuo y se vive en la dimensión social, comunitaria y relacional. El ser humano sufre y muere en vida porque experimenta con demasiada frecuencia el déficit de amor, de ternura, de compasión, de cuidado. En todos los ámbitos del vivir humano, pero sobre todo en el educativo, es necesario vivir de amor, plasmado en el cuidado mutuo, que significa vivir intensamente la vida, el encuentro humano, el compartir, el juego, la estética, el conocimiento, la afectividad y la racionalidad. La escuela pública está empezando a intuir que se ha de caminar en esa dirección con más intensidad. Se trata de multiplicar en su seno procesos educativos que propicien espacios de amor y cuidado como factores de aprendizaje.
- PublicationOpen AccessLa educación sentimental: apunte de pedagogía narrativa(Universidad de Zaragoza, Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP), 2012) Fierro Bardají, AlfredoDesde los griegos se ha educado en el amor y otros sentimientos principalmente por medio de relatos ejemplares. Es así todavía como en el siglo XIX la novela ha contribuido mucho a propagar el amor pasional como prototipo. En la actualidad el amor romántico continúa siendo uno de los arquetipos ideales de amor, pero hay ya otros tipos, que llegan a los jóvenes no tanto por la lectura de relatos, cuanto por el cine y las revistas y programas televisivos del corazón. El autor defiende que el enfoque de una Pedagogía narrativa sigue siendo válido en esta materia. El artículo termina con una mención de las reglas para una buena relación de pareja según el modelo de amorintimidad- compromiso de Sternberg.
- PublicationOpen AccessLa escuela inclusiva: una oportunidad para humanizarnos(Universidad de Zaragoza, Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP), 2012) López Melero, MiguelEn este artículo mis reflexiones las centro en el amor y la educación como fundamentos de la escuela inclusiva. Un amor sin adjetivos, basado en el respeto al otro como legítimo otro en la convivencia. Es un modo de vida que se inicia en la confianza desde la edad más temprana. Más aun, el amor es un acto de confianza. La confianza es el fundamento de nuestra convivencia. Los seres humanos nos enfermamos en un ambiente de desconfianza, manipulación e instrumentalización de las relaciones. La ausencia de amor nos deshumaniza. Vivimos en un mundo en el que se habla mucho del amor pero lo negamos, continuamente, en nuestros comportamientos y acciones. Vivimos inmersos en la cultura patriarcal. El amor, en dicha cultura, es considerado como un bien inalcanzable o, acaso, una ilusión o una esperanza. Sin embargo, debemos recuperar la vida matrística de la infancia, viviendo en el amor, amando. Es decir, respetando a las personas como legítimas personas en su diferencia, independientemente del hándicap, del género, de la etnia, religión o procedencia, en la convivencia. Sólo en el respeto y en el reconocimiento de las personas como personas radica el sentido de lo humano. Lo que constituye al ser humano como tal es la dimensión social y no lo genético. La genética es la condición inicial, es un punto de partida, no de llegada. Somos lo que somos gracias a las oportunidades que hemos tenido y no a los genes. Ahora bien, lo más humano del ser humano es desvivirse por otro ser humano y en este desvivir surge el valor ético de la educación. Por tanto, hablar de inclusión es hablar de justicia y, parece lógico, que para construir una sociedad justa sea necesario desarrollar modelos educativos equitativos que afronten con justicia los desequilibrios existentes en la misma. Para ello es imprescindible que los responsables de las políticas educativas, el profesorado y los investigadores contraigamos el compromiso moral de orientar el conjunto de la educación hacia la equidad. El concepto de equidad añade precisión al concepto de igualdad al atender a la singularidad y a la diversidad humana en su diferencia. Nuestro compromiso ético es buscar un nuevo proyecto educativo que nos permita aprender a convivir como una oportunidad para la libertad y la equidad. Saber cuáles son las barreras que impiden el aprendizaje y la participación de algunas niñas y de algunos niños en el aula, es, precisamente, el compromiso ético del discurso de la cultura de la diversidad. Para poder construir esa escuela sin exclusiones son necesarias culturas inclusivas, políticas inclusivas y prácticas pedagógicas inclusivas. Con las prácticas pedagógicas simples no se puede lograr una escuela sin exclusiones. Se hace necesaria una pedagogía más compleja donde las personas y las culturas diferentes puedan “aprender a aprender”. Nosotros, como hemos apuntado anteriormente, lo venimos haciendo en el Proyecto Roma a través de lo que denominamos proyectos de investigación, que son un modo de aprender a aprender en cooperación.