Publication: Perder la voz tras un cancer de laringe
Authors
Marín Abellán, María de los Ángeles
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Publisher
Universidad de Murcia
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DOI
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info:eu-repo/semantics/article
Description
Abstract
La voz es como una huella dactilar: no existen dos iguales. Ésta posee un
carácter diferenciador, íntimamente personal, que le confiere a cada
hablante su propia identidad. Por eso, perder la voz significa quedarse sin
una parte esencial de uno mismo, sin ese medio directo de expresión y
comunicación con los demás.
La pérdida de la voz laríngea se produce, irremediablemente, cuando un
cáncer de laringe daña por completo las cuerdas vocales y es necesario
realizar una laringectomía total para extirparlas. Esto conlleva la búsqueda
de otros medios para poder hablar.
Las prótesis fonatorias, como las fístulas traqueoesofágicas o las
electrolaringes (prótesis externas), son algunos de esos medios1
. No
obstante, este artículo se centrará en el método que suele utilizar la
mayoría de los que han sufrido una laringectomía total: la técnica de la voz
esofágica. Ésta consiste en producir un tipo de voz que se crea en el
esófago y que resulta más grave y con una intensidad menor que la voz
laríngea, pero que es igualmente eficaz en el habla, en la comunicación.
Así, en el presente artículo se expondrá de forma sencilla cómo se habla
con la voz laríngea, qué ocurre cuando hay un cáncer de laringe y una posterior laringectomía, y cuáles son las claves para hablar con la voz
esofágica.
Para ello, me basaré en mi experiencia como filóloga en la Asociación de
laringectomizados Región de Murcia “San Blas”, donde tuve el privilegio de
aprender a dar clase de la voz esofágica y ser profesora de la misma
durante cuatro años.
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