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Conducta y evaluación en educación infantil.

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Authors
Clemente González, María
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Universidad de Murcia.
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info:eu-repo/semantics/other
Description
Abstract
Cada situación de aprendizaje supone un proceso que tiende a alcanzar una meta y es la evaluación el medio que constata si esta meta es adquirida o no, pero previamente a cualquier tipo de intervención, se ha de recoger información referida a las circunstancias personales y sociales y al momento evolutivo del alumno. A pesar de que existen pautas evolutivas de conducta preestablecidas para cada edad, existen diferencias individuales y por tanto se debe considerar a cada niño como un ser diferente a los demás. Es función del profesor observar y registrar su conducta con el fin de determinar su nivel de desarrollo. Así la acción educativa no está dirigida a lograr objetivos de tipo académico, sino a desarrollar las capacidades del alumno (Gervilla, 2006). Por ello, una función importante de la evaluación en Educación Infantil es conocer el contexto escolar y socio-familiar en el que se desenvuelve el alumno. Éste se debe tener en cuenta con el objetivo de obtener información que contribuya a entender su conducta en el aula y sus resultados de aprendizaje. En consecuencia, el propósito de la evaluación en esta etapa es analizar y valorar los procesos de desarrollo del alumnado así como sus aprendizajes en función de las características personales de cada niño (Sáez, 2005). El alumnado con problemas de conducta puede causar desórdenes en el aula, pero hay que evitar que esos problemas se vuelvan colectivos y afecten a todo el grupo. Además, la conducta del propio alumno puede afectar también en el aprendizaje del mismo, perturbando el ritmo de trabajo o consecución de metas.
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