Publication: ¿Hasta dónde llega la precocidad de la tomografía de coherencia óptica en el deterioro cognitivo?
Authors
Giménez Castejón, Domingo ; Martínez Martínez, María de los LLanos ; Dudekova, Mirka ; Lajara Blesa, Jerónimo ; Gómez Gallego, María
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Publisher
Viguera editores
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DOI
https://doi.org/10.33588/rn.6301.2016003
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Description
© 2016 Revista de Neurología. This document is the Published version of a Published Work that appeared in final form in Revista de Neurología. To access the final edited and published work see https://doi.org/10.33588/rn.6301.2016003
Abstract
Introducción. La enfermedad de Alzheimer (EA) es la primera causa de demencia mundial. Cada vez son más los esfuerzos para lograr una detección temprana del deterioro cognitivo y surgen en el panorama científico entidades diagnósticas como el deterioro cognitivo leve (DCL) y las quejas subjetivas de memoria (QSM). Debido a ello, aparecen numerosos biomarcadores estudiados para conseguir dicho objetivo, entre ellos la tomografía de coherencia óptica.
Sujetos y métodos. Se ha realizado un estudio que utiliza la tomografía de coherencia óptica para medir el grosor macular y la capa de fibras nerviosas de la retina en pacientes diagnosticados de EA (n = 36), pacientes con DCL (n = 33), en individuos con QSM (n = 24) y en sujetos control (n = 45).
Resultados. Se han encontrado diferencias estadísticamente significativas en cuanto al grosor macular entre todos los grupos estudiados (QSM: 261,8 ± 25,88 μm; DCL: 259,19 ± 22,582 μm; EA leve: 258,53 ± 14,804 μm; EA moderada: 249,32 ± 18,467 μm) y sujetos control (271,96 ± 15,57 μm). Respecto a la capa de fibras nerviosas de la retina, ocurre de igual manera, y la diferencia es estadísticamente significativa frente al grupo control (94,51 ± 9,203 μm) de todos los grupos (QSM: 90,44 ± 9,059 μm; DCL: 89,4 ± 10,421 μm; EA leve: 87,12 ± 10,279 μm; EA moderada: 82,25 ± 10,636 μm).
Conclusión. La tomografía de coherencia óptica podría situarse como un futuro biomarcador y una herramienta de apoyo para facilitar el diagnóstico precoz del deterioro cognitivo y de la EA.
Citation
Revista de Neurología; 2016, 63 (1): 5-10.
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