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- PublicationOpen AccessEje temático 2.- Afectos, corporalidades y territorios: “la H/Historia en amarga…”(2020-06-15) Pol, AnaRESUMEN En la comunicación se abordará una obra de la artista de origen coreano Theresa Hak Kyung Cha y exiliada en EEUU. En esta pieza titulada Amer (1976) Cha interviene en la bandera estadounidense e inscribe repetidamente sobre la parte en la que aparecen las estrellas, las letras A, M, E, R, que van construyendo el comienzo de la palabra «América», con la que titula a la obra, aunque en francés, su otra lengua de asimilación, el término remita directamente a lo «amargo». Cha recurre a un símbolo colectivo nacional empleado para representar el vínculo, para intervenirlo con un juego verbal que se posa sobre el símbolo mismo e incide en concreto sobre las estrellas (que representan cada uno de los estados anexionados) y, por tanto, incide en cierta reversibilidad del festejo amargo celebrado tras cada incorporación. La obra, además de en relación al «gusto» amargo, ha sido leída como un guiño a la mar, «à mer». Como han señalado Song y Nguyen (2004), el «mar» (la mer) formaba parte del sueño expansionista de la política estadounidense reflejado en el Manifest Destiny via the Louisiana Purchase to the Pacific, en el que se exponía y argumentaba el ideal colonizador inherente a las políticas de anexión de Estados Unidos. La doctrina del Destino Manifiesto (1803) daba ya forma a esta ideología y se fundamentaba en la creencia de que el destino de Estados Unidos era el de abarcar desde la costa atlántica hasta el Pacífico. Revisitada a finales del XIX pasaría luego a aplicarse en términos de política exterior, postergándose hasta hoy, y en el caso personal de Cha, se vincula a la «misión» imperialista en Corea. Para muchos inmigrantes y exiliados América aglutina un doble sentido que sí emerge en la voz francesa. Por un lado, ofrece una imagen de esperanza y de libertad, sin embargo, lo amargo que Cha separa —corta del resto de la palabra— apunta, certeramente, a la otra cara de la moneda: frustraciones, procesos de asimilación y aculturación y luchas por la adquisición del lenguaje. No hay que olvidar, tampoco, que el trabajo de Cha es del año 1976, muy próximo al fin de la guerra de Vietnam (1955 1975), y como algo que concierne más personalmente a Cha, tras la derrota japonesa en la segunda guerra mundial, Corea del Sur pasó a ser una colonia americana. La obra se relacionará con todo un imaginario que recrea la actitud general del europeo —y luego del euroamericano— hacia la mujer y la tierra, que funcionarán simbólicamente como la metonimia, deslizándose las connotaciones y las analogías de una a otra; al mismo tiempo se empleará un análisis desde lo afectivo: desmenuzando afectos como la felicidad, que como bien ha señalado Sarah Ahmed se han empleado para justificar la opresión o/y también para reinscribir normas o bienes sociales.
- PublicationOpen AccessEje temático 3.- Bocados de identidad. Prácticas artísticas sobre la definición de género e identidad cultural a través de la comida(2020-06-16) Díaz Ruiz, María C.; Universidad de MurciaRESUMEN Insertas en una sociedad global, las mujeres migrantes y sus generaciones posteriores han ido poco a poco integrándose en las sociedades capitalistas y adoptando sus modos de vida y costumbres. Pero esta asimilación no impedirá que, en ámbitos como el alimentario, las mujeres migrantes hayan perpetuado su identidad cultural a través de la comida. Pero la comida no es un elemento banal sino que, más allá de una función nutricia, adquiere un valor de significantes en las diferentes culturas en las que se desarrolla. Este motivo lleva a Bruno Montanari a considerar la comida como un lenguaje, un vehículo a través del cual trasmitir valores pertenecientes a un contexto geográfico, social y temporal concreto. Los colectivos de artistas feministas no dudarán en proponer relatos alternativos a los generados desde Occidente, narrados por aquellas protagonistas que, por motivos racistas y patriarcales, han permanecido silenciados. Para ello, el sujeto se enuncia a sí mismo, visibilizando sus particularidades culturales, sexuales, religiosas, raciales, territoriales y, en definitiva, su verdadera subjetividad sin restricciones. En un escenario global como el actual, en el que cada vez más nos encontramos en un mundo homogeneizado, la comida actúa como signo de pervivencia cultural. La comida permanece en el ámbito privado y apenas sufre la confrontación con la cultura dominante, como sucede con cuestiones como las religiosas o las patriarcales, aunque la alimentación sea un rasgo tan esencial como el lenguaje. Las artistas pretenden reivindicar la creatividad que se le había negado a la mujer por su género y que solo podía desarrollar en la cocina. Por ello, a través de la presencia de la comida como temática en las producciones artísticas se produce una reivindicación y autoafirmación de la mujer respecto a su condición de género, en el que la combinación de cocina y arte deviene una utilización de lo definitorio como reivindicativo.
- PublicationOpen AccessEje temático 5.- Tecnologías de la otredad: conversas-enseres-mujeres(2020-06-18) Méndez-Fernández, Holga; Universidad de MurciaRESUMEN El reencuentro con el otro, sea cuerpo, palabra, objeto, permite el replanteamiento del ser y del grupo, del yo y de la comunidad. Encontrarnos para encontrarse. La construcción de una biografía plural, done la historia es inacto, es aquí y ahora. Tecnologías de la otredad deviene del sujeto que hace, habla, se relaciona, teje relaciones, piensa y siente. Las subjetividades devenidas objetos dicen a través de los gestos, de las acciones cotidianas, como: hablar, leer, coser, lavar, planchar, caminar, dormir, bañarse, cocinar, labrar, etcétera. ¿Qué objetos se traducen de esos gestos?, cuerpos, vajillas, jabones, paños, pequeños electrodomésticos, mobiliario, prendas de ropa, etc. Tecnologías del yo que hacen de la mujer un ser en devenir y una mujer que cuida de sí y del otro. Las palabras, las cosas, los enseres domésticos, el tiempo de lo cotidiano, las conversaciones y las labores. Saber ¿qué se ha abandonado?, ¿qué se ha priorizado?, ¿cómo se ha resistido?, ¿qué queda? (Re)presentaciones de la posibilidad en el ser y estar mujer: ¿qué es lo que una debe ser capaz de saber sobre sí para renunciar a algo? ¿Cuáles son las preguntas sobre el cuerpo, el tiempo, la vida? ¿Cómo se pregunta? ¿Cómo influye la biografía en la interpretación del objeto? ¿Cómo conforma el objeto la escritura de la biografía? ¿Cómo se hace el cuerpo biografía? Conversas–enseres–mujeres es una conversación y un archivo fotográfico con las mujeres y vecinas de A Bouza (Pontevedra), mi lugar de infancia y juventud, mis vecinas. Este contexto se manifiesta en una serie de acciones que nos han llevado a entablar conversaciones, reconocimientos entre nosotras, mujeres y extrañas. Las posibilidades de ser que se esconden en los objetos y las palabras con las que trabajamos habitualmente. Estas cosas, las palabras y las mujeres nos llevan a construir un discurso de lo invisible e inmaterial. De las conversaciones y relaciones. De lo común y lo propio. Todo ello crea un contexto de manifestación de la otredad. Somos objetos. Somos palabras. Somos mujeres.
- PublicationOpen AccessMesa 2. Sección 1. Lugares de las estéticas (políticas, espacios, posicionamientos).-Más allá de la cuarta pared: espacio, repetición y performatividad en la obra abstracta de Rothko(2020-07-15) Paulo Roselló, Míriam; Universidad de Murcia
- PublicationOpen AccessMesa 5. Acción y coacción a comienzos del siglo XXI.-La justificación de la tortura a partir de las biopolíticas actuales(2020-07-21) Arias Abad, Silvia P.; Universidad de MurciaResumen: El sentido de la Biopolítica tendría que estar ligado a todos aquellos instrumentos políticos necesarios para la preservación de la vida de los ciudadanos, sin embargo, en la práctica se ha desvirtuado dicho significado. Hoy somos testigos de cómo naciones que se dicen practicantes de la democracia justifican y legitiman el uso del poder (biopoder) sobre la vida misma, no para defenderla, sino para destruirla. La tortura es en la actualidad una práctica que refleja hasta dónde el poder del Estado puede destruir el cuerpo de los ciudadanos sin el mínimo reparo en sus derechos humanos ni en el respeto a su integridad física y psicológica.