Browsing by Subject "Transplante renal"
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- PublicationOpen AccessAnálisis de biomarcadores genómicos, celulares y serológicos como predictores de rechazo o tolerancia en el trasplante renal(Universidad de Murcia, 2024-11-20) Jiménez Coll, Victor; Muro Amador, Manuel; Botella Martínez, Carmen; Escuela Internacional de DoctoradoObjetivos: El objetivo principal de esta tesis es identificar y analizar nuevos biomarcadores que mejoren la detección precoz del rechazo y optimicen la terapia inmunosupresora en el contexto del trasplante renal. Para alcanzar este objetivo global, se plantean tres objetivos específicos: 1) Destacar, de entre los biomarcadores serológicos, celulares y genómicos emergentes, aquellos con mayor potencial para la detección temprana y precisa del rechazo en trasplantes renales. 2) Analizar la relación entre la activación de subpoblaciones de linfocitos T CD8+ y la necrosis tubular aguda (ATN) en pacientes trasplantados, y determinar si esta activación puede servir como biomarcador predictivo para identificar a los pacientes con mayor riesgo de desarrollar ATN en el primer mes postrasplante. 3) Evaluar la relación entre los niveles de antígenos de maduración de células B (BCMA) antes del trasplante y la reactivación temprana del citomegalovirus (CMV) en pacientes trasplantados, y analizar si los niveles elevados de BCMA pueden predecir una mayor carga viral de CMV tras el trasplante. Metodología: Este trabajo incluyó una revisión bibliográfica y dos estudios observacionales prospectivos en pacientes que recibieron trasplante renal. La revisión bibliográfica se basó en estudios publicados en los últimos 10 años en revistas revisadas por pares, centrados en biomarcadores serológicos, celulares y genómicos con aplicaciones clínicas en el trasplante renal. Para la búsqueda se utilizaron bases de datos científicas reconocidas como PubMed, Scopus y Web of Science. El primer estudio experimental incluyó a 31 pacientes trasplantados renales y 17 controles sanos. Se recolectaron muestras de sangre periférica durante el primer año postrasplante en diversos momentos: semanas 1 y 2, y meses 1, 2, 3, 6 y 12. Las células mononucleares fueron aisladas mediante gradiente de densidad y analizadas por citometría de flujo para cuantificar subpoblaciones de linfocitos T CD8+, midiendo los marcadores de activación CD25, CD69 y CD95. El segundo estudio incluyó a 30 pacientes seropositivos para CMV-IgG, todos ellos con injertos funcionantes al menos un mes después del trasplante. Los pacientes fueron seguidos durante los tres primeros meses postrasplante para monitorizar la reactivación del CMV mediante qPCR. Se recolectaron muestras de sangre periférica con EDTA antes del trasplante y a los 3 y 6 meses postrasplante. Las células leucocitarias se aislaron y se evaluaron los niveles de transcripción de BCMA, BAFF-R, TACI y otros marcadores mediante qPCR. Además, se analizaron las subpoblaciones de linfocitos B mediante citometría de flujo. Conclusiones: Los biomarcadores serológicos, celulares y genómicos emergentes han demostrado un gran potencial para mejorar la detección temprana y precisa del rechazo en trasplantes renales, superando las limitaciones de los métodos tradicionales. En particular, la activación de los linfocitos T CD8+, evaluada a través de los marcadores CD25, CD69 y CD95, se asocia directamente con la aparición de ATN en receptores de trasplante renal, lo que sugiere que estas células desempeñan un papel crucial en la lesión inmunomediada del injerto durante las primeras etapas postrasplante. Los niveles elevados de estos marcadores demostraron ser altamente predictivos para identificar a los pacientes con mayor riesgo de desarrollar ATN. Además, los niveles elevados de transcripción de BCMA antes del trasplante en pacientes receptores de injertos renales están asociados con la reactivación temprana del CMV postrasplante. La medición de estos niveles podría ser utilizada como un biomarcador clínico para predecir el riesgo de reactivación viral, facilitando una mejor gestión de las complicaciones asociadas al CMV tras el trasplante renal.
- PublicationOpen AccessEl enfermero asistencial y educador en una unidad de trasplante renal: un desafío(Murcia: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Murcia, 2012) De Oliveira Furtado, AM.; De Souza, S.R. de O. e S.; Lopes de Oliveira, B.; Novaes Garcia, C.Este es un estudio descriptivo, retrospectivo, de revisión bibliográfica, de carácter exploratorio relacionado con el papel asistencial y educador del enfermero en el trasplante renal. El estudio pretende hacer un levantamiento bibliográfico sobre el tema; discutir la importancia de las orientaciones del personal de enfermería durante el pre y pos-operatorio del trasplante renal y hacer el levantamiento de las principales orientaciones de enfermería en una unidad de trasplante renal en la literatura consultada. Hay una preocupación muy importante por parte de la enfermería para mantener el cuidado al trasplantado renal dentro y fuera del hospital. Las directrices abordan desde las cuestiones más simples a las más complejas, lo que es extremadamente importante durante el pre y postrasplante en un intento por lograr el éxito de las acciones.
- PublicationOpen AccessEvolución de los resultados del trasplante renal en el Hospital Virgen de la Arrixaca durante el período de enero del 2015 a diciembre del 2019: estudio retrospectivo de 267 casos(Universidad de Murcia, 2024-09-20) Venegas Toledo, Norma Inés; Rodado Martínez, Raquel; Hernández Torres, Alicia; Escuela Internacional de DoctoradoOBJETIVOS 1. Evaluar las características demográficas, clínicas y supervivencia en trasplantes renales de donantes a corazón parado y por muerte encefálica. 2. Analizar las variables del donante y del receptor que se relacionan con el retraso en la función del injerto y el impacto en la función renal. 3. Evaluar la funcionalidad del injerto renal al primer año, relacionándola con variables del donante y del receptor. 4. Comparación de trasplantes renales entre donantes a corazón parado menores de 60 años y mayores de 60 años con donantes por muerte encefálica mayores de 60 años. METODOLOGIA Es un estudio observacional, retrospectivo realizado en el Hospital Arrixaca, de pacientes trasplantados renales que reciben injerto de donante a corazón parado (DCD) y donante por muerte encefálica (DME), en el período del año 2015 al 2019. Con seguimiento mínimo de 1 año. RESULTADOS Se incluyó a 193 donantes con edad media (58 años DCD y 55 años DME). Se analizan 267 receptores (edad media de 59,8 a. DCD; 55,8 a. DME). La función retrasada del injerto (DGF) fue (76,8% DCD) y (43,6% DME). Con una supervivencia de injerto (censurada para muerte) al 1º año del 94,8% en injerto DME y 92,5% en injerto DCD. Los factores de riesgo para la DGF: edad del donante, donante a corazón parado y con criterios expandidos. Con impacto en el filtrado glomerular del 1º, 3º y 6º mes. El filtrado glomerular al 1º año fue > 30 ml/minuto en receptores que recibieron un injerto de donante < 60 años, donante estándar, no hipertenso y KPDI menor 85% Los trasplantes realizados con DCD < > de 60 años comparado con DME > 60 años encontró pero función renal en donante de este último grupo. CONCLUSIONES 1. La donación por muerte encefálica ha sido la principal fuente de órganos para trasplante. Los injertos de donantes a corazón parado fueron una alternativa cada vez mayor en el transcurso del estudio, incluso cuando cumplían con criterios expandidos. La incidencia del retraso en la función del injerto fue mayor en los trasplantes de donante a corazón parado, mientras que en los procedentes de muerte encefálica fue más frecuente el rechazo agudo. Hasta el primer mes, se observan diferencias significativas en cuanto a la función renal entre ambos grupos. A partir del tercer mes, estas diferencias desaparecen y se mantienen hasta el final del estudio. La supervivencia del injerto al año, censurada por muerte, según el tipo de donante o la edad del donante fue similar en ambos grupos. No se observaron diferencias en la supervivencia del receptor al año en relación con la edad menor y mayor de 65 años. 2. Los factores relacionados con el retraso en la función del injerto renal fueron la edad del donante mayor de 60 años, donante a corazón parado y con criterios expandidos, así como la edad del receptor mayor de 55 años. Los receptores presentaron un filtrado glomerular más bajo hasta el 6o meses. 3. Un total del 86,6 % de los receptores alcanzaron un filtrado glomerular mayor de 30 ml/minuto al primer año. Los factores relacionados con el donante incluyeron una edad menor de 60 años, el donante estándar, la ausencia de hipertensión arterial y un índice de KPDI inferior al 85 %. No se encontró ninguna variable del receptor asociada con este resultado. 4. De los tres grupos de donantes, el trasplante con donante por muerte encefálica mayor de 60 años presentó la peor función renal y la mejor función renal en el trasplante con donante a corazón parado menor de 60 años. No se encontraron factores significativos asociados con estas diferencias.
- PublicationOpen AccessInfección del virus BK en el trasplante renal(Universidad de Murcia, 2019-04-08) Manzano Sánchez, Diana; Jimeno García, Luisa; Escuela Internacional de DoctoradoEl aumento del poder inmunosupresor presenta ventajas como la disminución de la presencia de rechazo, pero a su vez aumenta las complicaciones precoces (infecciones) y tardías (tumorales). Dentro de las complicaciones infecciosas, la nefropatía por virus BK (VBK) constituye una de las que más influyen en la supervivencia del injerto renal. Se conocen muchos datos de esta nefropatía, pero aún persisten preguntas sin respuesta. Hipótesis: La detección y prevención precoz es esencial para prevenir la nefropatía por VBK mediante la disminución de la inmunosupresión junto con el uso en ocasiones de cidofovir disminuyendo así la pérdida del injerto renal por nefropatía por VBK. Material y métodos: iniciamos en Enero de 2010 un protocolo de detección de PCR en orina (viruria) mensual hasta los 6 meses postrasplante y posteriormente a los 9, 12, 18 y 24 meses. Si la viruria es positiva (superior a 1x107 copias/ml) se solicita la PCR en sangre (viremia). Se indicará tratamiento ante la elevación rápida de copias en orina o si se presenta viremia superior a 1x104 copias/ml. El tratamiento consiste en disminución de la inmunosupresión (mitad de dosis de micofenolato y/o disminución de los niveles del inhibidor de la calcineurina). Seguimiento de los pacientes de al menos 1 año. Resultados y conclusiones: 1. En nuestra población (254 pacientes) y con los criterios diagnósticos definidos en nuestro estudio, tenemos una incidencia de viruria del 28,4%, de viremia del 12,6% y de nefropatía por VBK comprobada por biopsia del 2,7%. 2. La detección precoz se muestra eficaz. Le respuesta al tratamiento ha sido muy buena consiguiendo en el 96,9% de los pacientes la negativización de la viremia (con un tiempo medio de 4 meses). Sólo un paciente de los 32 a los que se les detectó la viremia ha perdido el injerto, lo que supone un 3,1%. 3. Al analizar los factores de riesgo sólo hemos encontrado como factor de riesgo la edad del receptor (mayor edad mayor predisposición tanto para viruria como viremia). Respecto al retraso en la función del injerto tiene una relación inversa (más retraso menos VBK) y detectamos un menor tiempo de isquemia fría en los pacientes con VBK, siendo preciso más estudios para aclarar este aspecto. 4. Aunque el descenso de la inmunosupresión supone un riesgo de rechazo agudo, es efectivo para evitar la nefropatía por VBK y probablemente no existe tanto riesgo de rechazo agudo. La coadyuvancia de tratamiento con cidofovir es efectiva, aunque no podemos descartar que se produzca deterioro de la función renal. 5. Encontramos datos que nos orientan a que probablemente existe un papel relevante del donante (menor tiempo de isquemia fría, menor retraso en la función del injerto, mayor incidencia en parejas del mismo donante que además presenta positivización más precoz y mayor gravedad). Se precisan más estudios para aclarar este punto por lo que hemos iniciado en nuestro hospital la detección de viruria en el donante cadáver. 6. En cuanto a la clínica detectamos al VBK como productor de deterioro de la función renal y posiblemente de algunos de los casos de estenosis ureteral. 7. Debemos realizar protocolos para la detección precoz realizando un seguimiento estrecho hasta la negativización. La positivización en orina es más precoz que en sangre (media de 80 y 101 días respectivamente) y la negativización más tardía en orina que en sangre, manteniéndose en algunos casos durante más de 2 años, por lo que es preciso mantener una vigilancia hasta la negativización completa. 8. Hay necesidad de unificar criterios diagnósticos y promover los estudios en la población española sobre el VBK.